Y va de nuevo

Anna Fusoni

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Tan solo pensar en las actividades de moda del segundo semestre del 2010, me causa un cierto malestar. Otra vez , se perfilan nuevas plataformas, otra vez los organizadores se jactan de un gran número de pasarelas, tratando de tener más que el otro, otra vez me queda claro que no hay suficientes diseñadores de calidad, otra vez tendrán que reinventar diseñadores, habilitar a recién graduados, o sacarse de la manga algún nuevo viejo “talento”. Otra vez empieza el molino de los rumores a darle duro al asunto. Otra vez…


Visto desde fuera el mundo mexicano de la moda,
crea confusión en quienes lo observan. No entienden
porque hay tantas manifestaciones de moda en
un país cuyo consumo de la misma, es bastante reducido.
No entienden porque hay diseñadores que aparecen en revistas
y son entrevistados en la televisión y la radio como
la gran revelación, pero resultan imposibles de encontrar
en algún punto comercial. Y si los encuentran no entienden
porque solo hay una prenda en talla 3 a un precio exorbitante
y comparable al de una buena marca de alta moda de
importación, sin, desde luego, la calidad. Ellos no entienden,
pero para muchos de nosotros la repuesta es bastante
obvia: mucho ruido y pocas nueces, o dicho de otra manera:
mucho show y poco producto. Esto sucede porque, con
frecuencia, los organizadores en su afán por ser “el mejor
evento y el que más desfiles tiene”, no siempre usan el
criterio adecuado en cuanto a la selección de diseñadores
y por tener más desfiles que el de junto, habilitan a diseñadores
que aún no están listos. Y quizá no lo estén nunca.
No hay mejor manera de arruinar a un talento naciente que
darle un foro que le quede grande.
No se trata de negarle la existencia a las plataformas. En
todas las grandes capitales de la moda, existen diferentes
eventos para dar cabida a un sin número de diseñadores
con diferentes perfiles. Nuestro problema es que con el fin
de llenar sus horarios, las plataformas mexicanas todas
van tras los mismos diseñadores porque no podemos presumir
aún de tener entre 500 y 1,000 marcas de diseñador
competitivas como sucede en otros países. Y con una caballada
tan flaca, ni cómo hacerle.

Entonces ¿Cómo para qué?
De entrada, hay que entender que la pasarela es un medio
y no un fin. En los países donde la moda realmente es un
negocio, la pasarela es el medio para presentarse ante los
compradores, el fin es vender y hacer rentable la colección
y sus derivados comerciales. El New York Fashion
Week y demás Fashion Weeks en las grandes capitales
europeas, son el mejor ejemplo. En otros países, la pasarela
es un medio para acercarse a la prensa y demás
representantes mediáticos con el fin de darse a conocer
y con la esperanza de hacer rentable la colección o por lo
menos sus derivados. Para todos queda claro que la pasarela
es un vehículo promocional, de generación de negocios.
La pasarela no puede ser la satisfacción del ego ante
los aplausos, con frecuencia vacios, porque una vez que
se apagaron las luces queda una colección que hay que
vender, un gasto que hay que solventar y un vacío postshow
que habrá que llenar sobre todo después de hacer
las cuentas y comprobar lo que se va a pagar por aquellos
12 minutos de candilejas.

Y ¿entonces como para qué? Pues hay muchos por y
para qué. En un país como el nuestro en el cual el fashion
system es novato y frágil, las plataformas no son ver
daderos entornos de promoción comercial, pero si son una
manera de darse a conocer con clientes y compradores
potenciales que podrían, eventualmente, hacer rentable el
negocio de cada uno de los diseñadores. También es una
forma de internacionalizarse.

El mejor ejemplo es la reciente selección de la marca JI +B
de los diseñadores Jesús Ibarra y Bertholdo Espinoza para
participar en el Mercedes Benz Fashion Week de Berlín,
el próximo 9 de julio. La selección viene a coronar una serie
de merecidos reconocimientos otorgados a esta dupla
creativa. Jesus y Bertholdo han recibido la “Estrella de
Plata” del Fashion Group México, y han sido dos veces
premiados por Mexico Fashion Awards by Lycra por la
mejor colección “Mujer Alta Moda”, además de ser nombrados
iconos de la moda 2009 por la revista Architectural
Digest, y seleccionados como creadores relevantes para la
publicación De la Creatividad a la Innovación: El Diseño
Mexicano, coordinada por Julio Frías de Diseña Mexico,
A.C., prevista para presentarse en la exposición universal
de Shanghái, en China.

Los parámetros que se aplicaron para su participación en
Berlín fueron la continuidad de su propuesta, la calidad de
sus colecciones, las reseñas positivas en todos los medios
y su capacidad de atender la demanda comercial. Además,
se consideró el factor lealtad a Mercedes Benz Fashion
México y desde luego hubo el voto de calidad de Mercedes
Benz en Alemania para que fueran aceptados en el Fashion
Week de Berlín.

Inspiración mexicana, parámetros contemporáneos
La colección Primavera 2011 que presentarán Jesús Ibarra
y Bertholdo Espinoza en Berlín se llama Arrecifes del
Caribe Mexicano, inspirada como su nombre lo indica en
el Caribe mexicano. “Hemos tomado los colores del mar
y las texturas de los corales que conforman los arrecifes
para crear una colección de siluetas contemporáneas
acorde con las tendencias actuales y nuestra personalidad
creativa,” apunta Ibarra. “No se trata de hacer una colección
Mexican look, de entrada porque nosotros no somos
ese tipo de diseñador y porque estamos convencidos de
que la moda mexicana tiene que internacionalizarse y ser
reconocida por su propia personalidad moderna e innovadora,
igual que la italiana, la francesa o la americana.”
Sin lugar a dudas, con colecciones como las de JI+B,
así será. Felicidades.